
Lamentablemente y por una situación de poco interés cibernético, la noticia de que Calamaro pisaba tierras aztecas me llegó tarde... muy tarde. Obviamente en el momento de que me entere entre en un estado eufórico, en un estado de desesperación donde ni la "Comida China" me calmaba.
Después de hablar con gente que conocía del tema (extrañamente en México no se conoce ni mucho ni poco del Salmón) me dijeron en un plan celoso y vengativo: "En todas partes del auditorio se ve igual, incluso peor entre más cerca" a lo que mi mente sólo lograba pensar (y no decir)¡¡¡no mames!!!, desafortunadamente tuve que verme reprimido ya que no encontre la analogía perfecta para hacerle entender al señor que lo que me decía era tonto y argumentado en un extraño ataque de posesión. (después de haberme quejado prosigo a contar este drama).
Días después, y con la misma desesperación que te emerge justo cuando estas sentado frente a ese examen de geometría analítica y te das cuenta que no sabes ni puta de como se calcula una distancia (trató de ejemplificar mi angustia de una forma muy común) decidí hablar a Ticketmonster, donde una grabación muy cordial me advertía que las presentaciones de Madonna estaban agotadas, ¡ a quien diablos le interesa! yo quería saber de Calamaro, del Salmón... y nada, ni siquiera aparecía en los eventos programados, y pense de forma comprensiva: es lógico el evento es hasta Octubre.
Ya muy nervioso (ese mismo día) decidí lanzarme a un Mix-upper a preguntar sobre costos y esas cosas que se preguntan, y es ahí cuando mi ingenuidad recibe un golpe de cruda realidad, ¿por qué digo esto? simplemente porque nunca creí que ya no hubiera lugares preferentes ( o sea los más cercanos al escenario) con tantos meses antes de la presentación.
Ya de retache y cual adolescente deprimido como cuando lo deja la chica que tenía dos días de conocer voy hacia mi casa, caminando recuerdo que mi madre tiene una amiga que trabaja en Ocesa (¿qué es Ocesa? Marx lo definiría como la fuerza que controla todo un mercado o sea un monopolio). Le comento a mi madre de que si me podría ayudar y ella con facilidad accede gracias a que también es gran fan de Andrés.
Después de dos meses de zozobrar en un caldo de angustia citadina y resignación - ya que realmente me había convencido de que si no obtenía un buen lugar para el concierto no pensaba asistir- mi madre emocionada me cuenta que le consiguieron tres boletos (buenos lugares), la alegría me broto como cuando te sale ese barro justo un día antes de tu fiesta de graduación.
Lo único en lo que no me parecio todo esto es en los precios 1,300 pesos ya con el robo incluido o en términos contables ya con los impuestos, no se lo que realmente marca esos precios, incluso hay mitos sobre eso ¿serán los artistas? ¿serán los que lo contratan? ¿será la Alta suciedad? no lo se... realmente no lo se.